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Sin ninguna fractura

A sus noventa años, mi mamá gozaba de muy buen ánimo y optimismo, pero padecía osteoporosis. Se fue de paseo con mi hermana y su familia a una cuidad cercana. Desafortunadamente sufrió una caída e inmediatamente la trasladaron a un hospital. Me avisaron telefónicamente y mientras llegaba en mi automóvil a esa ciudad, acudí a la intercesión del Doctor Cofiño, pidiéndole a Dios que no fuera necesario operarla debido a una fractura. Luego de atenderla le hicieron varias radiografías. Los médicos no salían de su asombro; aunque estaba golpeada y muy adolorida, sus huesos no habían sufrido fractura alguna.

Por este y muchos otros favores que Dios me ha concedido a través del Doctor Cofiño, continúo divulgando su devoción entre familiares, amigos y personas que voy conociendo.

A.M. S. de R., Guatemala.

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El trabajo deseado

Una amiga muy querida me hizo llegar la Hoja Informativa en donde se relatan algunos milagros obtenidos por la intercesión del Siervo de dios, Doctor Ernesto Cofiño, a quien yo ya conocía por una estampita que llegó a mis manos.

Ese mismo día le pedí su intercesión por un trabajo par mi hija, que tenía varios meses de solicitar, rezando la oración que aparecía en la revista. A los dos días mi hija consiguió un muy buen puesto, en una excelente empresa. A partir de ese día, no dejo de rezar la oración todos los días. Me complace comunicar la gracias obtenida por la intercesión del Siervo de Dios y agradezco este favor.

M. A. M. G. Guatemala

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El bebé esperado

Con mi esposo estuvimos acudiendo a la intercesión del Doctor Cofiño para que la esposa de mi hijo resultara esperando bebé. Después de dos meses de pedir nos comunicamos la alegre noticia de que estaba esperando, por favor agradecemos a Dios y al Doctor.

C. de F., Guatemala

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Se restableció Completamente

Escribo profundamente agradecida al señor y al Doctor Ernesto Cofiño, por cuya intersección mi nieto recupero la salud.

Llevaba seis días con fiebre. El antibiótico administrado durante los últimos cuatro días parecía no hacerle efecto. De mañana lo ingresaron al hospital: con fiebre, con diarrea, vómitos, además de un cuadro gripal fuerte. Los exámenes que se realizaron durante el día revelaron un alza grande de glóbulos blancos, pero no encontraban donde podía estar la infección. Estaba con suero, postrado, con fiebre alta y sin deseos de deber ni un poco de agua. El doctor después de medio día nos había manifestado su preocupación, pues no encontraban la causa del alza desmedida de glóbulos blancos. Esa noche, los pediatras tomaron la decisión de suspender todos los medicamentos y esperar a ver como pasaba la noche. Después de cinco noches de no dormir casi nada, l y su mama estaban completamente agotados. Los deje en el hospital pensando que -sin el auxilio de medicinas-seria la peor noche. Me fui a casa muy angustiada.

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Curación de cáncer.

Soy Guatemalteco de 67 años de edad, casado, tengo 5 hijos y 3 nietos y deseo reportar un favor concedido por la intercesión del Doctor Ernesto Cofiño. Mi médico me informó que la Prueba de Antígeno Prostático (APE/PSA) era de 228.95, cifra alarmante. Empecé a pedir mi curación repitiendo la oración para la oración privada del Dr. Cofiño. Sugirieron más exámenes que comprobaron presencia de cáncer y utilizar un acelerador lineal para irradiación. Este acelerador no hay en Guatemala y precisaba ir a Estados Unidos. En Austin, Texas, visité al radiólogo, quien me dijo que no podía hacer nada mientras no se parara el cáncer. Me envió con el urólogo quien me indicó un tratamiento hormonal para ver si a los tres meses yo había respondido al tratamiento. Al mes decidí hacer prueba de APE/PSA para ver como he respondido al tratamiento. Consulté con los tres doctores quienes me dijeron que esta prueba se hace a los tres meses y no al mes. No obstante, la hice. El resultado fue de 8.6. Los doctores me dijeron que regresara a Guatemala.

A.C.S., Guatemala.

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Se confesó.

Una señora me contó que estaba muy preocupada porque su hija no quería confesarse, y se veía que lo necesitaba mucho. Se animó a hablarle y a pedirle que ese mismo día o al siguiente, acudiera a la confesión. La hija reaccionó mal. Ante la negativa, la señora decidió acudir a la intercesión del Dr. Cofiño: rezó la oración para la devoción privada, pidiendo al Doctor que su hija se confesara. Al día siguiente, a media mañana, la hija decidió irse a confesar. Fueron juntas y la muchacha recobró la alegría que hacía tiempo había perdido.

G.G.V., Guatemala.

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Dos favores

Soy médico de 52 años. Fumador empedernido desde los 18. El día 14 de agosto de 2000, sentí un fuerte mareo súbito, sudoración, opresión del pecho y sensación de muerte inminente.

 

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Me saqué la rifa.

Estaba recibiendo un curso de cocina en un conocido negocio y cada vez había una rifa de cosas no tan valiosas pero a mí no me tocaba nada; entonces me acordé que el doctor Cofiño era muy bueno para las rifas, recé la oración de la estampa y le pedí que me sacara algo. Me fui a clase y me olvidé del asunto. Como siempre, durante la clase repartieron los números: los sacaba una niña. Entonces le seguí pidiendo al doctor. Cuando sacaron los números dijeron mi nombre y apellido: del asombro se me paró el pelo, me entregaron una gran caja con un extractor de frutas y verduras.
No salía de mi asombro, pues este aparato no lo tenía en la casa.
Gracias a la intercesión del doctor Cofiño.

P. S. G.
Guatemala, Enero de 2000

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Graduación.

Mi hermano es médico y cirujano y decidió especializarse en medicina interna. Tras tres años de estudio y trabajo intenso, estaba próxima su graduación de la especialidad. Sin embargo, por no haber cumplido con un requisito administrativo, le indicaron que no podía graduarse. Esto le preocupó sumamente, pues había hablado con varias autoridades, tanto del Hospital como de la Universidad, y la respuesta era negativa y desalentadora.
 
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Conseguí trabajo

Hace semana y media que una amiga me habló sobre una posibilidad de trabajo. Llevé mi currículum y por intercesión del Doctor Cofiño he conseguido el empleo.

L. U.

Julio de 2006