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Se salvó de morir ahogada

El día sábado 26 de marzo me avisaron a eso de las 10 de la mañana que mi sobrina de 9 meses de edad y que vive en mi casa se ahogó al momento en que le daban comida, según cuentan sus papás comenzó a vomitar, el vómito se le vino por la nariz y se ahogó, la bebé no podía respirar y comenzó a ponérsele la piel de color morado.

 

A todo esto yo me sentía atormentada y sin poder hacer algo. Mi amiga Lloró por la bebé, pidió la intercesión de todos los santos en especial del doctor Ernesto Cofiño, que había sido un pediatra muy bueno. Le pidió por medio la intercesión de éste médico la recuperación de la bebé y que su sistema respiratorio se normalizara y funcionara de la manera correcta, al finalizar la oración me dijo que esperara un momento y que luego los llamara para ver como seguía la niña, lo cual no hubo necesidad de hacer porque una hora después me avisaron que la niña ya estaba bien y que estaba de regreso en su casa. Un dato curioso es que el evangelio de ese día era el de Jesús y los niños, el cual yo había leído la noche anterior.

 

No sé cuánto tiempo pasó sin respirar mientras sus papás hacían todo lo que se les ocurría para hacer que volviera a respirar, luego la bebé se puso rígida de todo su cuerpo, hasta de la mandíbula ya que querían abrirle la boca para darle respiración pero no se la podían abrir y ellos vieron como los ojos de la beba “le quedaban en blanco”; fueron ayudados por un vecino y luego una patrulla de la Policía los llevó al Hospital. Mientras avanzaban, la bebé comenzaba a mejorar y cuando llegaron a la emergencia del hospital la niña respiraba normal pero se le notaba debilidad y fatiga. Los médicos del hospital no la querían recibir en emergencias porque les dijeron que la niña estaba normal y que “no tenía nada”, ellos insistieron y lograron que les revisaran a la niña, le realizaron radiografía de pulmones, para ver si había restos de vómito pero los pulmones estaban nítidos, la revisaron de la cabeza a los pies y no encontraron nada, ni siquiera daño alguno por el tiempo que dejó de respirar y la enviaron de vuelta a su casa, sin necesidad de internarla, solamente le ordenaron gotas por unos días; días más tarde le hicieron un eco cardiograma y todo salió normal.


Yo llegué a la casa como a las 4 de la tarde y la niña estaba como si nada le hubiera sucedido y así sigue hasta el día de hoy. La bebé se llama: D S C V. Nació el 20 de mayo de 2,010, actualmente tiene 9 meses de edad, vive con su papá y su mamá. Sus papás no asisten a ninguna parroquia, aunque dicen ser católicos; aún no está bautizada pero he escuchado que la bautizarán en mayo de este año.

D.C. Guatemala, 14-III-2011