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El trabajo deseado

Una amiga muy querida me hizo llegar la Hoja Informativa en donde se relatan algunos milagros obtenidos por la intercesión del Siervo de dios, Doctor Ernesto Cofiño, a quien yo ya conocía por una estampita que llegó a mis manos.

Ese mismo día le pedí su intercesión por un trabajo par mi hija, que tenía varios meses de solicitar, rezando la oración que aparecía en la revista. A los dos días mi hija consiguió un muy buen puesto, en una excelente empresa. A partir de ese día, no dejo de rezar la oración todos los días. Me complace comunicar la gracias obtenida por la intercesión del Siervo de Dios y agradezco este favor.

M. A. M. G. Guatemala