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Se restableció Completamente

Escribo profundamente agradecida al señor y al Doctor Ernesto Cofiño, por cuya intersección mi nieto recupero la salud.

Llevaba seis días con fiebre. El antibiótico administrado durante los últimos cuatro días parecía no hacerle efecto. De mañana lo ingresaron al hospital: con fiebre, con diarrea, vómitos, además de un cuadro gripal fuerte. Los exámenes que se realizaron durante el día revelaron un alza grande de glóbulos blancos, pero no encontraban donde podía estar la infección. Estaba con suero, postrado, con fiebre alta y sin deseos de deber ni un poco de agua. El doctor después de medio día nos había manifestado su preocupación, pues no encontraban la causa del alza desmedida de glóbulos blancos. Esa noche, los pediatras tomaron la decisión de suspender todos los medicamentos y esperar a ver como pasaba la noche. Después de cinco noches de no dormir casi nada, l y su mama estaban completamente agotados. Los deje en el hospital pensando que -sin el auxilio de medicinas-seria la peor noche. Me fui a casa muy angustiada.


En mi casa, sentí una profunda necesidad de orar. Mi mente voló a la figura del Doctor Cofiño. No encontré la estampita que tenia con su oración, pero me puse a rogarle que intercediera ante Dios Nuestro Señor para que Él iluminara a los pediatras y que nos concediera la pronta recuperación de mi nieto.

A la mañana siguiente, el cuadro había cambiado por completo. En la noche había podido dormir bien. Durante el día siguiente, la fiebre cedió, fue disminuyendo l diarrea y volvió a tener apetito. Un día después salio del hospital y, sin ningún medicamento, se restableció rápidamente. Mi agradecimiento al Dr. Cofiño por este gran favor.

A de F., Guatemala