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Dificultades matrimoniales después de 19 años

Helsinki: dificultades matrimoniales después de 19 años de matrimonio


Un pariente se casó en 1988. Después de 19 años de matrimonio aparentemente feliz y sin grandes contratiempos, toda la familia empezó a notar un cambio de carácter en la esposa: se la notaba un poco enrarecida y esto dificultaba la convivencia.

Varias personas de la familia han intentado hablar con ella y procuraron que acudiera a un médico, pero ella tristemente rechazaba esta posibilidad. Los meses fueron pasando y las alteraciones de carácter se fueron acentuando. Mi pariente  –al menos en apariencia-  iba llevando esta situación con paciencia y comprensión, pero temíamos por la unidad del matrimonio si esta situación se prolongaba. A finales de  2008 hice una novena al Dr. Ernesto Cofiño, pensando que él como médico sabría lo que necesitaba la esposa de mi pariente e intercedería ante Dios por ella. A lo largo del año 2009 fue visible el cambio en ella: volvió a ser la de siempre. Se reforzó la unidad del matrimonio. Estoy segura de que este cambio se debe a la intercesión del Dr. Cofiño.

 

M T de A L. B

Helsinki, 24 de enero de 2010

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Una operación de 12 horas, Helsinki

Justo hoy hace un año que una amiga tuvo un accidente de coche en Letonia. En estos días alguien me regaló un libro que habla de la vida del doctor Ernecto Cofiño. Cuando oí la gravidad en que se encontraba esta amiga, le ecomendé a Ernesto y le pedí no solo su salud, sino también mucas conversiones de las personas que la atendian, y de sus parientes. !Hoy, 14-5-2006, todo lo pedido es realidad!

Debido al accidente, le faltaron sólo 3 milímetros para que se rompiera la columna (a la altura del cráneo) y muriera. Su traslado desde una pequeña cuidad de Letonia hasta Helsinki, pasando por Riga, fue muy arriesgado. Pero el cirijando en Finlandia, nos prometió que después de la operación -que duró 12 horas- ella se recuperaria e iba a ser la misma que antes.

Los médicos de Letonia y también uno de Finlandia hablaban de un auténtico milagro. El médico filandés, luterano, dijo a su mujer: "Gracias a este paciente creo en los milagros"

Otros vinienero frecuentemente a verla y a hablarle de sus preocupaciones. Muchos se acercaron a Dios.

Hoy en día sigue teniendo dolores, pero se mueve normalmente, va por la calles de Helsinki sola, y atiende a mucha gente en casa con tanta naturalidad, que nadie puede pensar que un año ntes ella estuvo medio muerta.

S.V., Helsinki