Junio 2008: Fidelidad
"La Iglesia de Dios ha recibido de Cristo mismo un magnífico tesoro que ha custodiado por siglos para mantenerlo inalterado.  Mons. Escrivá nos transmite, en toda pureza y sin desviación alguna, ni aún la más mínima, ese tesoro.  Adhiriéndonos a lo que nos dice, siguiéndole sin vacilación y esforzándonos por comprenderle, tendremos la seguridad de mantenernos en el buen camino.  Pero además, podemos ser guías seguros para los demás.  Estemos bien preparados para luchar y combatir el error, para disipar la confusión." 
(Cuaderno 1-6, página 14)

Abril 2008: Formación
"Con manos expertas, con corazón acostumbrado a darse, me han venido tallando.  Ha sido un penetrar lento del conocer a Cristo y de amarlo.  Y sobre todo de ir realmente concretando en mi vida espiritual y en mi entrega. (…) lo cierto es que tengo el sentimiento de que comienza una nueva fase en que quiero, Señor, darme a Ti y de verdad entregarme.  Que tu Santa Madre - y mía - me ayuden".
(Cuadernos 1-6, página 3)

Enero 2008: Oración
"Debo ver muy claro la razón por la cual fui llamado por Dios al Opus Dei: para llevar una vida auténtica de oración.  Y con la gracia de Dios y la ayuda de la Virgen santísima, llegará el momento en que rece como respiro: alegre o triste, enojado o contento, con ganas o sin ganas, en el trabajo o en el descanso.  Y llegará a ser hasta durante el sueño.  Así será porque Dios lo quiere y yo quiero lo que Dios quiere".
(
Cuaderno 1-6, página 10)

"La oración con sentido mucho más profundo de una unión real con Dios, con la humanidad santísima de Cristo.  Ya no se trata tan sólo de oraciones que cumplen un plan de vida, sino que cada una sea hecha con delicadeza, con amor, como paladeándola.

 

Vida contemplativa en medio del mundo es la que debemos llevar…  Que todo en nosotros sea oración y que sepamos encontrar a Dios hasta en las más pequeñas cosas de nuestra vida ordinaria. El Opus Dei nos brinda con su espiritualidad los medios necesarios para mantenernos en el camino que Dios nuestro Señor nos ha escogido y en el cual, con la ayuda de nuestra Madre, de San José nuestro Padre, de nuestro Ángel Custodio, debemos mantenernos. Somos de Dios.  Él nos ha redimido, Él nos ha llamado (a mí por mi nombre.)"

(Cuaderno 1-6, página 12)

Diciembre 2007: Fidelidad
"La Iglesia de Dios ha recibido de Cristo mismo un magnífico tesoro que ha custodiado por siglos para mantenerlo inalterado.  Nuestro Padre Dios nos transmite, en toda pureza y sin desviación alguna, ni aún la más mínima, ese tesoro.  Adhiriéndonos a lo que nos dice, siguiéndole sin vacilación y esforzándonos por comprenderle, tendremos la seguridad de mantenernos en el buen camino.  Pero además, podemos ser guías seguros para los demás.  Estemos bien preparados para luchar y combatir el error, para disipar la confusión." 
(
Cuaderno 1-6, página 14)

Noviembre 2007: La Muerte
"Que no sea para mí la muerte como una amenaza, una angustia, un terror.
Que sea un aviso saludable para estar bien preparado, listo a emprender el viaje, que no me encuentre desprevenido.
El pensamiento de la muerte no es agobiador, ni generador de tristeza. Será un ver las cosas claras, ¿a dónde iremos?
Lo que resulta interesante es que lo que tenga importancia en la vida lo pueda tener en la muerte.
Esto me debe hacer pensar en lo que es conveniente cortar, abandonar.
El tiempo que debo aprovechar bien es el tiempo presente, cuando estoy capacitado para juzgar con claridad, cuando puedo aún rectificar.
No confiar en la enfermedad postrera: ni sé cuánto durará, ni en qué condiciones me encontraré para sacar ventaja de ella."
(Cuaderno 2-2, página 8)

Octubre 2007: Voluntad de Dios
"Todo nos viene de Dios. Es Él quien nos busca y nos da los medios para que podamos hacer lo que Él quiere. Nosotros estorbamos su acción cuando no ponemos empeño". (Cuaderno 1-6, página 16)

"A quien le pesa la autoridad de Dios, quien cree que todo lo puede hacer por sí solo, a este también le pesará la autoridad de sus padres, le saldrá sobrando.

El planteamiento de la vida debe ser leal. No se trata de poner la vida al cristiano muy fácil, para que haya muchos cristianos."
(
Cuadernos 2-2 página 1)

Septiembre 2007: Sinceridad
"Con manos expertas, con corazón acostumbrado a darse, me han venido tallando. Ha sido un penetrar lento del conocer a Cristo y de amarlo. Y, sobre todo, de ir realmente concretando en mi vida espiritual y en mi entrega.

(…) Lo cierto es que tengo el sentimiento de que comienza una nueva fase en que quiero, Señor, darme a Tí y de verdad entregarme. Que tu Santa Madre -y mía- me ayuden". (Cuaderno 1-6, página 3)

 

"Ser sinceros en todo momento, serlo siempre y no solo ocasionalmente, es una virtud que cuesta muchísimo esfuerzo, perseverancia, humildad y visión sobrenatural. Nuestra tendencia natural es la de aparecer como quisiéramos ser y no como somos, pero esto nos dificulta o impide el estar con Dios". (Cuaderno 1-6, página 8)

Agosto 2007: Docilidad y Humildad
"Luego, nuestra insignificancia, nuestra miseria, nuestros defectos, nuestra pobreza: no son nada!  Lo importante es lo que Dios esta añadiendo, lo que Él pone, lo que Él quiere.  Y por nuestra parte, la docilidad, el saber dejarnos llevar.

No es fácil, pero es el único camino, y para lograrlo pedirle a San José que interceda por nosotros; a nuestra Señora que nos enseñe como debe hacerse para llegar hasta el fin del camino". (Cuaderno 1-3, pág. 8)

La vida siempre es un bien
“A la hora del juicio seremos vistos exactamente como hemos sido, sin tapujos, sin pretextos, sin disimulos.
Jesús, el Justo Juez, nos juzgará por nuestras obras de amor al prójimo: lo que hicimos a los demás, es como si lo hubiésemos hecho al Señor.

Debemos amar a todos, porque todos son hijos de Dios, pero especialmente a los que Dios pone cerca de nosotros: nuestra familia, amigos, los que comparten nuestra misma fe: es caridad bien entendida.

El Señor nos da a cada uno un determinado número de "talentos" y de ellos debemos responder, son las oportunidades de poder y de saber servir sobre las cuales se nos juzgará". (Cuaderno 2-2, pág. 9)

En la precariedad de la existencia humana, Jesús lleva a término el sentido de la vida
"Luego, nuestra insignificancia, nuestra miseria, nuestros defectos, nuestra pobreza: ¡no son nada! Lo importante es lo que Dios esta añadiendo, lo que Él pone, lo que Él quiere. Y por nuestra parte, la docilidad, el saber dejarnos llevar.

No es fácil, pero es el único camino, y para lograrlo pedirle a San José que interceda por nosotros; a nuestra Señora que nos enseñe cómo debe hacerse para llegar hasta el fin del camino". (Cuaderno 3-1, pág. 8)

El matrimonio y las fuentes de la vida según el plan de Dios
"Todo nos viene de Dios. Es Él quien nos busca y nos da los medios para que podamos hacer lo que Él quiere. Nosotros estorbamos su acción, cuando no ponemos empeño.

El planteamiento de la vida debe ser leal. No se trata de poner la vida al cristiano muy fácil, para que haya muchos cristianos." (Cuaderno 2-2, pág.1)

Primacía del hombre sobre las cosas
"El trabajo es elemento esencial en nuestra santificación. El trabajo debe ser  santificado para que nos santifique y santifique a los demás. Todo trabajo que sea digno, es magnífico instrumento de santificación. El perfecto equilibrio debe existir entre el trabajo, la vida familiar y la vida ascética, combinados en tal forma que se completen sin absorberse. Hasta la cosa más pequeña en nuestro trabajo ordinario debemos ejecutarla con presencia de Dios. El trabajo debe ser hecho siempre con alegría independientemente del resultado práctico". (Cuaderno 2-4, pág. 17)

La plenitud de la vida se da a cuantos aceptan seguir a Cristo
"La Iglesia de Dios ha recibido de Cristo mismo un magnífico tesoro que ha custodiado por siglos para mantenerlo inalterado. Adhiriéndonos a lo que nos dice, siguiéndole sin vacilación y esforzándonos por comprenderle, tendremos la seguridad de mantenernos en el buen camino. Pero además, podemos ser guías seguros para los demás. Estemos bien preparados para luchar y combatir el error, para disipar la confusión". (Cuaderno 1-6, pág. 14)

Amar el sacrificio
"Es muy importante estar pendiente y decir ¿qué es lo que yo puedo dar? No estar calculando ¿Qué es lo que dan los demás, que podrían dar con relación a mí? Lo que cuenta es mi esfuerzo, mi generosidad y no tasar, apreciar o suponer el esfuerzo de los demás." (Cuaderno 1-1, pág.18)

Amar al prójimo por Dios es imitar a Jesucristo
"Lo que nos aleja de Dios es el pecado, en todas sus formas, porque es ofensa a Él que es infinitamente bueno. La parábola del hijo pródigo es una tipificación de cómo se puede perder el Amor a Dios por el deleite material. Tener verdadero horror al pecado y no menospreciar el pecado venial que nos va disminuyendo en la Gracia de Dios y nos expone a una caída mayor. Existe el pecado de omisión: no hacer aquello que Dios quisiera que hiciésemos.

En Amor siempre cabe hacer más, darse más, responder mejor a Dios. No debemos excusarnos porque seamos "débiles", muchos son los medios a nuestro alcance para fortalecernos". (Cuaderno 2-2, pág.6)

Transformar la cultura, impregnarla del mensaje de Jesucristo
"Que no sea para mí la muerte como una amenaza,! una angustia, un terror. Que sea un aviso saludable para estar bien preparado, listo a emprender el viaje, que no me encuentre desprevenido. El pensamiento de la muerte no es agobiador, ni generador de tristeza. Será un ver las cosas claras, ¿a dónde iremos?

Lo que resulta interesante es que lo que tenga importancia en la vida lo pueda tener en la muerte. Esto me debe hacer pensar en lo que es conveniente cortar, abandonar. El tiempo que debo aprovechar bien es el tiempo presente, cuando estoy capacitado para juzgar con claridad, cuando puedo aún rectificar". (Cuaderno 2-2, pág. 8)

Educación del Amor.
"En María -una criatura humana- encontramos: humildad, pureza, entrega. La tentación -bajo los más diversos aspectos- está siempre al acecho, aprovechará el menor descuido para "morder": la pureza exige lucha. La lucha es esencial sobre todo en nosotros que tenemos el germen del pecado que es inclinación a desviarnos. Las debilidades serán siempre aprovechadas por el demonio: ser humilde es no olvidar que somos débiles y frágiles. La tentación nunca será eliminada. No estamos en una "bomba" que nos separe del ambiente. Vivimos en el mundo con todo lo que contiene de bueno y de malo; la lucha es saber mantenernos buenos, saber luchar por la pureza, recurriendo a María." (Cuaderno 2-2, p.16)

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